Yo no se si es por ser mamá, pero encuentro el olor a mi bebé de otro mundo, entre la inocencia y la fantasía. Con olor a arcoiris con polvo de estrellitas donde todos los sueños se vuelven realidad. Huele a ternura y abrazo, tan delicado casi flotando entre las nuves. Cuando siento el aroma de mi bebé me inspiro y siento que el mundo es mejor porque esa bodoquita es mi razón para creer y luchar, si estoy lejos de ella al regresar y sentir su aroma me siento en casa.